Plaza Nueva
Es el corazón del pueblo y uno de los mejores miradores. Desde aquí se contemplan el Valle de las Pirámides, el mar y parte de la costa. Es el punto de partida ideal para perderse por las calles blancas.
Mojácar es uno de los pueblos más fotografiados y queridos de la costa de Almería. Situado en las faldas de Sierra Cabrera y a pocos minutos de Garrucha, combina un casco antiguo de casas blancas encaladas con una larga franja de playas mediterráneas. El contraste entre el pueblo alto, laberíntico y luminoso, y la zona de playa es lo que lo convierte en un destino único.
Lo que lo hace especial es esa doble personalidad: por un lado, el pueblo blanco con calles estrechas, miradores y un ambiente casi oriental; por otro, 17 kilómetros de costa con playas urbanas, calas vírgenes y zonas naturistas. A esto se suma un clima excepcional durante casi todo el año y una historia que se nota en cada rincón, desde la Fuente Mora hasta el símbolo del Indalo.
Si viajas desde Málaga o la Costa del Sol, Mojácar es una de las mejores opciones del Levante almeriense para una escapada completa: pueblo, playa, gastronomía y naturaleza en un mismo destino.
La zona de Mojácar ha estado habitada desde la prehistoria. Ya en torno al año 2000 a.C. existía un asentamiento conocido como Murgis-Akra, nombre que evoluciona hasta el actual. Los romanos lo llamaron Moxacar y, con la llegada de los musulmanes, se convirtió en Muxacar, un núcleo que creció de forma importante durante la Edad Media.
En 1488 se produjo la rendición pacífica a los Reyes Católicos, un hecho que se recuerda cada año en la fiesta de Moros y Cristianos. Durante siglos convivieron culturas diferentes y el pueblo mantuvo su carácter defensivo y comercial. A partir del siglo XIX sufrió una fuerte despoblación, tendencia que se revirtió a partir de los años 60 con la llegada del turismo, que recuperó y puso en valor el casco antiguo y la costa.
Hoy Mojácar es un referente del turismo de calidad en Almería, con un casco histórico cuidado y una oferta de playas y servicios muy completa.
La mejor forma de conocer el pueblo es aparcar en la parte baja o cerca del campo de fútbol y subir a pie por sus calles estrechas. Estos son los lugares imprescindibles:
Es el corazón del pueblo y uno de los mejores miradores. Desde aquí se contemplan el Valle de las Pirámides, el mar y parte de la costa. Es el punto de partida ideal para perderse por las calles blancas.
Uno de los símbolos más antiguos y queridos de Mojácar. Ya aparece mencionada en textos árabes y fue clave para el asentamiento del pueblo. Se encuentra en la parte baja y sigue siendo un lugar de encuentro y de fotos obligadas.
Edificio histórico de arquitectura singular que refleja las distintas etapas del pueblo. Su presencia marca el perfil del casco antiguo y es uno de los puntos de referencia al pasear por las calles altas.
Las ruinas del antiguo castillo y los miradores cercanos ofrecen algunas de las mejores vistas de Mojácar y de la costa. Es un lugar ideal para entender la posición estratégica del pueblo y para hacer fotografías al atardecer.
Mojácar cuenta con unos 17 kilómetros de costa. Hay playas urbanas con todos los servicios, calas más tranquilas y zonas naturistas. Algunas de las más conocidas son:
El clima es otro de los grandes atractivos: inviernos suaves y veranos cálidos, protegidos en parte por la sierra, lo que permite disfrutar de la playa durante muchos meses al año.
Además del pueblo y las playas, Mojácar ofrece buen entorno para actividades al aire libre:
La cocina de Mojácar combina producto de la huerta y del mar. En los restaurantes del pueblo y de la zona de playa encontrarás pescado fresco, arroces, tapas y platos tradicionales de la cocina almeriense.
Entre las fiestas más destacadas están:
Consulta el calendario actualizado en la web oficial: www.mojacar.es/eventos
Mojácar se encuentra a unos 290 kilómetros del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol. El trayecto en coche por la Autovía del Mediterráneo (A-7) dura aproximadamente 3 horas. La ruta es directa y cómoda: se circula dirección Almería y, una vez en el Levante, se toma el desvío hacia Mojácar (cerca de Los Gallardos y Garrucha).
Recoger el coche en el aeropuerto de Málaga te permite llegar a Mojácar sin cambios de transporte y moverte después entre el pueblo, las playas, Garrucha o Sierra Cabrera con total libertad.
Alquilar coche en aeropuerto de Málaga
Si prefieres no conducir, puedes reservar un traslado privado desde el aeropuerto de Málaga o desde tu alojamiento en la Costa del Sol hasta Mojácar. Ideal para familias o cuando viajas con equipaje.
Traslado desde el aeropuerto de Málaga*No es necesario introducir los datos de su tarjeta de crédito ni realizar pagos por adelantado. Recomendamos reservar con suficiente antelación.
No existe una conexión directa de autobús realmente cómoda desde Málaga. Las combinaciones habituales pasan por Almería o Vera y superan las 4 horas y media. Por eso el coche o el traslado privado son las opciones más recomendables.
En coche por la A-7 el trayecto es de unos 290 kilómetros y dura aproximadamente 3 horas, según el tráfico. Es la forma más rápida y cómoda de llegar.
Es uno de los pueblos blancos más bonitos de Almería, con un casco antiguo laberíntico sobre una colina y una larga franja de playas mediterráneas. Combina historia, paisaje y costa en un mismo destino.
No exactamente. Mojácar Pueblo es el casco antiguo blanco en la colina. Mojácar Playa es la zona costera, más moderna y turística, con la mayoría de hoteles, restaurantes de playa y servicios.
Sí. Algunas calas, como la de la Granatilla, tienen zonas naturistas. Se trata de espacios respetuosos y habitualmente tranquilos.
Sí. El coche te da libertad para llegar desde Málaga y para moverte entre el pueblo, las diferentes playas y los municipios cercanos como Garrucha o Los Gallardos.
La primavera y el otoño ofrecen buen tiempo y menos afluencia. El verano es la temporada alta, con más ambiente y todas las actividades en marcha. El clima permite disfrutar del destino casi todo el año.