El Teatro Cervantes surgió de las cenizas del anterior Teatro de La Merced, destruido por un devastador incendio en 1869. La pujante burguesía malagueña necesitaba urgentemente un nuevo espacio cultural, por lo que en tiempo récord se levantó este nuevo coliseo.
El arquitecto municipal Gerónimo Cuervo González diseñó un edificio de estilo ecléctico. Las obras comenzaron en abril de 1870 y finalizaron en noviembre. Los pintores Bernardo Ferrándiz y Antonio Muñoz Degrain se encargaron de la espectacular decoración interior. El 17 de diciembre de 1870 se inauguró con la versión sinfónica de la ópera Guillermo Tell de Rossini ante un aforo original de más de 2.300-2.400 localidades.
Durante el siglo XX el teatro vivió un progresivo declive y llegó a funcionar como sala de cine. En 1984 el Ayuntamiento de Málaga adquirió el edificio y encargó una ambiciosa rehabilitación al arquitecto José Seguí Pérez. El 6 de abril de 1987 reabrió sus puertas con un concierto de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Málaga presidido por S.M. la Reina Sofía. Ese mismo año recibió el Premio Europa Nostra de la UNESCO.
En 2005 fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Desde entonces ha recibido continuas mejoras técnicas y de accesibilidad.


